Crítica | King Kong vs. Godzilla

Toho | 1962

Un empresario farmacéutico y televisivo desesperado por aumentar el raiting de sus programas, se entera de la existencia de un monstruo que habita en una isla lejana, por lo que decide enviar a un equipo de exploradores para capturarlo.

En otra parte del océano, un submarino que se encuentra haciendo pruebas, accidentalmente despierta a Godzilla de su letargo y lo libera del iceberg en el que se encontraba encerrado, iniciando así su viaje de regreso a Japón mientras destruye todo a su paso.

Pronto ambas criaturas cruzaran sus caminos.

King Kong vs. Godzilla representa la primera ocasión en la que dos de los monstruos más icónicos del cine se enfrentarían. Para este momento, tanto King Kong como Godzilla tenían tres películas en sus respectivas filmografías, siendo el enorme mono el que más tiempo llevaba en pantalla (su primera película apareció en 1933).

En esta oportunidad, que sirve de secuela directa a Godzilla Raids Again (Motoyoshi Oda, 1955), la productora Tōhō decidió dar un nuevo origen a King Kong quien ahora provendría de la Isla Faro en vez de la Isla Calavera para hacer más creíble el enfrentamiento.

Hay que decir que la premisa de la película no es de lo más original pero sirve para continuar con la idea de la película original de Godzilla: la irresponsabilidad humana. En este caso la ambición de un empresario al que poco le importan las consecuencias de llevar hasta Japón a King Kong, que lejos de su hogar destruirá todo aquello que se le ponga enfrente.

Sobre el enfrentamiento habrá que aceptar que se origina de manera muy gratuita (básicamente sólo se vieron y se cayeron mal). De hecho, muchas cosas en la película ocurren meramente porque el guion así lo requiere, como ese momento en que los pasajeros de un tren deben evacuarlo porque Godzilla se acerca a ellos y de la nada ya hay varios autobuses esperándolos para llevarlos a un lugar seguro.

Otra cosa que para muchos espectadores podría ser un tanto problemático son ciertas escenas en las que los habitantes de la Isla Faro están involucrados. Como en aquella en la que los exploradores reparten cigarros (incluyendo un a niño pequeño) para ganarse su confianza o, peor aún, el evidente blackface que se hizo para representar a los mencionados habitantes.

Obviamente no hay que olvidar que se trata de una película realizada en los años sesenta, época en la que las cosas eran diferentes a nuestros tiempos, por lo que no se trata de cancelar sino de entender su contexto.

Pese a este tipo de situaciones, la película no deja de ser una experiencia divertida de ver justo por lo absurdo y ridículo que resulta todo en ella, incluyendo la pelea final entre Godzilla y King Kong, cuyas secuencias bien podrían llevarse un premio por lo hilarantes que son.

De nuevo, una versión diferente para occidente

Como ocurrió con la película original de Godzilla (Ishiro Honda, 1954), para King Kong vs. Godzilla también se hizo una versión pensada en el público de Estados Unidos. Esta fue estrenada en 1963 y en ella, además de recortar mucho del material original, nuevamente se agregan escenas en las que un reportero de las Naciones Unidas (?) explica todo lo que está ocurriendo en la historia, haciendo que todo sea extremadamente reiterativo (¿en serio los gringos necesitan que les expliquen todo?).

Si quieren ver esta versión, pueden hacerlo dando clic en la siguiente imagen:

Toho | 1962

Y si ya vieron la película, en este enlace encontrarán un buen video que reúne más diferencias entre estas versiones.

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Ficha Técnica 

Titulo original: King Kong vs. Godzilla/ País: Japón, Estados Unidos/ Año: 1962/ Director: Ishiro Honda (Thomas Montgomery en la versión de Estados Unidos)/ Elenco: Tadao Takashima, Kenji Sahara, Ichiro Arishima, Yu Fujiki, Akihiko Hirata/ Guion: Shinichi Sekizawa/ Música: Akira Ifukube/ Duración: 97 minutos

2 comentarios en “Crítica | King Kong vs. Godzilla

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