Crítica | Godzilla vs. Kong

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Warner Bros | 2021

Han pasado cinco años desde que Godzilla reclamó el título como Rey de los Monstruos. Durante ese tiempo derrotó a muchos de los titanes y volvió a desaparecer. Por su parte Kong lleva varios años bajo el monitoreo de Monarca dentro de una cúpula que simula las condiciones climáticas de La Isla Calavera, luego de que esta quedará destruida por la tormenta que antes la protegía.

Debido a que Kong es cada vez más grande, las instalaciones de Monarca ya no son óptimas para el titán por lo que cuando surge la oportunidad de encontrarle un nuevo hogar comienza su viaje. Por desgracia, una empresa con cuestionables motivos y la amenaza de que Godzilla busque acabar con el único titán alfa que queda sobre la Tierra representan un fuerte riesgo.

Los últimos meses han sido muy difíciles. Además de las desafortunadas pérdidas (en todos los niveles y sentidos), la pandemia ha significado una experiencia muy estresante en la que el cine no ha sido de mucha ayuda, primero por el tiempo en que las salas debieron permanecer cerradas y segundo, por la oferta poco atractiva una vez que reabrieron sus puertas.

Y entonces llegó Godzilla vs. Kong.

A diferencia de las entregas previas del MonsterVerse en esta ocasión la atención del director Adam Wingard se concentra en las demostraciones de poder y la capacidad destructiva de Godzilla y Kong, logrando así que las peleas sean divertidas y visualmente muy atractivas, en especial aquellas que transcurren entre las luces de neón de Hong Kong (secuencias que por cierto, recuerdan bastante a Titanes del Pacifico de Guillermo del Toro).

Para el cineasta lo importante era crear una experiencia en la que los fanáticos de ambos monstruos no sólo se involucraran en el enfrentamiento sino que fueran capaces de simpatizar con el lado contrario e incluso, hasta cambiar de lado. También tuvo el cuidado de referenciar a la King Kong vs. Godzilla de 1962, así como a varias cintas noventeras como Die Hard o Lethal Weapon.

Godzilla vs. Kong se ha convertido en un fenómeno bastante particular. Nadie, ni siquiera Adam Wingard, habría podido anticipar el contexto histórico en el que sería estrenada y, curiosamente, ese mismo entorno ha influido en cómo ha sido recibida la película.

A pocos les ha importado que la trama no tenga ningún sentido o que los personajes se la pasen haciendo cosas extrañas como buscar la Tierra Hueca (cual Julio Verne) o que sean unos ridículos conspiranoicos (comenzando con la ya de por sí fastidiosa Millie Bobby Brown). Lo realmente importante para el público es que se trata de una película emocionante y divertida.

Esa función escapista del cine era algo que antes de la pandemia se veía con cierto desdén. Tanto en el cine como en la televisión son cada vez más valorados aquellos títulos que logran equilibrar el entretenimiento con una historia compleja. Sin embargo con Godzilla vs. Kong ha pasado todo lo contrario, los espectadores realmente han apreciado tener algo que les ayude a olvidarse del mundo real por un par de horas

Godzilla vs. Kong representa una muy necesaria bocanada de aire fresco pero, aun con todo lo bien que funciona, uno no puede dejar de imaginar qué habría pasado con esta película en mundo sin Covid.

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Warner Bros | 2021

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Ficha Técnica 

Titulo original: Godzilla vs. Kong / País: Estados Unidos / Año: 2021/ Director: Adam Wingard/ Elenco: Rebecca Hall, Alexander Skarsgard, Kaylee Hottle, Brian Tyree Henry, Shun Oguri, Millie Bobby Brown, Julian Denninson, Demián Bichir, Eiza González, Kyle Chandler / Guion: Terry Rossio, Michael Dougherty, Eric Pearson, Max Borenstein, Zach Shields/ Música: Junkie XL/ Fotografía: Ben Seresin/ Duración: 119 minutos

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Un comentario en “Crítica | Godzilla vs. Kong

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