Crítica: El Juego de la Fortuna

Columbia Pictures | 2011

Billy Bean (Brad Pitt) es el gerente general de los Atléticos de Oakland, equipo que tras perder ante los Yankis en el juego final de la temporada, debe reforzarse, aunque con un presupuesto muy austero.

Para lograrlo, Bean se apoyará en un joven graduado de Yale llamado Peter Brand (Jonah Hill), quien considera que para tener un buen equipo es necesario basarse en las estadísticas de cada jugador.

El Juego de la Fortuna, dirigida por Bennett Miller (Capote, 2005), es la adaptación del libro “Moneyball: Rompiendo las Reglas”, de Michael Lewis. La historia  usa las limitaciones del equipo y los jugadores sin llegar a ser un discurso chantajista.

Lo anterior es resultado del trabajo de dos buenos guionistas, uno de ellos Aaron Sorkin, ganador del Oscar a Mejor Guion Adaptado con La Red Social en 2010.

Parte del encanto de esta película radica en el ritmo en que los hechos se van desarrollando y para ello, los personajes son fundamentales. En este sentido, el trabajo de Brad Pitt es sobresaliente. De igual forma, Jonah Hill sorprende con su interpretación como el joven Brand.

Dado que se trata de una historia real, existen documentos que constatan las andanzas del equipo, por lo que en más de una ocasión se entremezclan los videos de los partidos con lo filmado por los actores. Asimismo, los flashback que van explicando el pasado de Bean como jugador y la razón de sus decisiones con el equipo que dirige.

Más que una película sólo sobre béisbol, El Juego de la Fortuna aborda la forma en la que las personas pueden ir más allá de las limitaciones del medio en el que se desarrollan. Y aunque uno no sea un experto en béisbol, termina involucrándose en el juego.

Columbia Pictures | 2011

************

Ficha Técnica 

Titulo original: Moneyball/ País: Estados Unidos/ Año: 2011/ Director: Bennett Miller/ Elenco: Brad Pitt, Jonah Hill, Philip Seymour Hoffman, Robin Wright/ Guion: Steven Zaillian y Aaron Sorkin/ Música: Mychael Danna/ Fotografía: Wally Pfister/ Duración: 133 minutos